sábado, 4 de abril de 2009

MABON

El equinoccio de Otoño es la terminación de la cosecha iniciada en Lughnasadh.

Una vez más el día y la noche son iguales en tiempo.

El Dios se está preparando para salir de su cuerpo físico y empezar la gran aventura en lo invisible, hacia la renovación y el nacimiento.

La naturaleza decae, disminuye su generosidad, preparándose para el invierno y su tiempo de descanso.

La Diosa cabecea en el Sol que se debilita, aunque el fuego arde dentro de su matriz, siente la presencia del Dios, incluso mientras él decae.

Bendiciones!

LITHA

En Litha los poderes de la naturaleza alcanzan su punto más alto.

La Tierra está inundada por la fertilidad del Dios y la Diosa.

En el pasado se saltaba sobre hogueras para estimular la fertilidad, la purificación, la salud y el amor.

Una vez más el fuego representa al Sol, festejado en este tiempo de las más largas horas de luz diurna.

Bendiciones!

OSTARA

Las energías de la naturaleza cambian sutilmente, de la inactividad del invierno a la exuberante expansión de la primavera.

La Diosa cubre a la tierra de fertilidad, saliendo de su sueño, mientras el Dios crece hasta la madurez. Pasea por los verdes campos y se deleita en la abundancia de la naturaleza.

En Ostara las horas del día y de la noche son iguales, la luz está reemplazando a la obscuridad; la Diosa y el Dios incitan a las criaturas salvajes de la Tierra para que se reproduzcan.

Este es un tiempo de comienzos, de acción, de sembrar hechizos para futuras ganancias y cuidar jardines rituales.

Bendiciones!

YULE

La Diosa da nacimiento a un hijo: el Dios. Coincide con el solsticio de invierno.

El solsticio de invierno por mucho tiempo y en muchas culturas ha sido visto como una época de nacimientos divinos.

Aquí se presenta la mayor oscuridad y es el día más corto del año.

Los Wiccanos a veces celebramos Yule justo antes del amanecer, luego observamos la salida del Sol como un final apropiado, ya que el Dios también es el Sol, esto marca el momento del año cuando el Sol también renace.

La Diosa ha permanecido inactiva a lo largo del invierno de su parto, descansa después del alumbramiento.

Para los Wiccanos esta celebración nos recuerda que después de la muerte nos espera el renacimiento.

Bendiciones!

LUGHNASADH - LAMMAS

Es el tiempo de la primera cosecha, cuando las plantas de primavera se marchitan, y caen sus frutos o semillas para nuestro uso y alimentación, además de asegurar futuros cultivos.

Así también el Dios pierde su fuerza mientras el Sol sale más al sur (en el hemisferio norte, y en el norte en el hemisferio sur) cada día y las noches se hacen cada vez más largas.

La Diosa observa con alegría y tristeza como el Dios está muriendo y sin embargo vive dentro de ella como su hijo.

Esta celebración es también conocida como “LAMMAS”.

Mientras pasa el verano, los Wiccanos recordamos su calor y generosidad en el alimento que comemos. Cada comida es un acto de conexión con la naturaleza.

Bendiciones!

BELTANE

Es el surgimiento del joven Dios en su virilidad, incitado por las energías trabajando en la naturaleza.

El Dios desea a la Diosa y es correspondido, se enamoran y se unen, en medio de hierba y flores. La Diosa queda embarazada del Dios.

Los Wiccanos celebramos el símbolo de su fertilidad en un ritual.

Los “mayos” (árboles adornados con cintas), símbolos fálicos, eran el punto focal de los antiguos rituales en aldeas inglesas.

Beltane marca el regreso de la vitalidad, la pasión y la esperanza consumadas.

Bendiciones!

IMBOLC

Celebra la recuperación de la Diosa después de dar nacimiento al Dios.

Los alargados días de luz despiertan, el Dios es un joven fuerte y su poder es sentido en los días más largos. El calor (el Dios) fertiliza la Tierra (la Diosa) y hace que las semillas germinen.

Es el temprano inicio de la Primavera.

Este es un Sabbat de purificación después de la vida reclusa del invierno, a través del renovador poder del Sol. También es una fiesta de luz y fertilidad, conocida como “fiesta de las luces”, y que una vez fue señalada en Europa con enormes llamaradas, antorchas y fuego en forma.

Para nosotros el fuego representa nuestra propia iluminación e inspiración tanto como luz y calor. Esta es una de las épocas tradicionales para iniciaciones en congregaciones y de este modo, rituales de auto-dedicación, pueden ser desarrollados o renovados en este tiempo.

Bendiciones!

SAMHAIN

El Wiccan se despide del Dios. Este es un adiós temporal, él no está envuelto en la oscuridad eterna, se prepara para renacer de la Diosa en Yule.

Este es uno de los misterios Wiccanos llamado “tomb-womb”, o sea “tumba-matriz”, es decir, que el Dios al morir regresa a la matriz de la Diosa para renacer.

Samhain es el momento del año para liberarse de las debilidades.

Antiguamente los asistentes debían llevar un pedazo pequeño de pergamino sobre el cual habían escrito las debilidades o malos hábitos que les gustaría perder.

Samhain es un tiempo de reflexión, de mirar hacia atrás el último año, de adaptarse al único fenómeno de la vida sobre el cual no tenemos control: la muerte.

Los Wiccanos sentimos que en esta noche es mínima la separación entre la realidad física y espiritual, recordamos a nuestros ancestros y a todos los que han partido.

Bendiciones!

SABBATS WICCANS

Los Wiccanos celebramos 8 Sabbats. Cuatro de esos días son determinados por los solsticios y equinoccios, el inicio astronómico de las estaciones del año. Los otros cuatro rituales se basan en antiguos festivales folclóricos del norte de Europa.

Los Sabbats estructuran y ordenan el año Wiccano, además de recordarnos del infinito ciclo que perdura aun después de que partimos.

Cuatro de los Sabbats, los más antiguos, eran asociados a la agricultura y a los ciclos reproductivos de los animales. Son conocidos como Sabbats mayores, y son, en el hemisferio norte:

Imbolc – 2 de febrero
Beltane – 30 de abril
Lughnasadh – 1 de agosto
Samhain – 31 de octubre

En el hemisferio sur, estos días se festejan en las siguientes fechas:

Imbolc – 1 de agosto
Beltane – 31 de octubre
Lughnasadh – 1 de febrero
Samhain – 30 de abril

Paralelamente a estos Sabbats mayores, entre cada uno de ellos se celebran cuatro Sabbats menores, aunque de semejante importancia.

En el hemisferio norte estos Sabbats son:

Ostara – 21 de marzo
Litha – 21 de junio
Mabon – 21 de septiembre
Yule – 21 de diciembre


En el hemisferio sur las fechas quedan de la siguiente manera:

Ostara – 21 de septiembre
Litha – 21 de diciembre
Mabon – 21 de marzo
Yule – 21 de diciembre


Los rituales varían enormemente entre Wiccanos, pero todos se relacionan a la Diosa y al Dios, y a nuestra morada, la Tierra.

Los Sabbats nos cuentan una de las historias de la Diosa y del Dios, de su relación y de sus efectos sobre la fertilidad de la Tierra. Muchas son las variaciones de estos mitos, pero siempre tendrán en común las relaciones entre la Diosa y el Dios.

En la historia de la agricultura, la constante alternancia de la fertilidad de la Tierra es representada por la Diosa y por el Dios. Este mito nos habla de los misterios del nacimiento, de la muerte y del renacimiento. Celebra los maravillosos aspectos y bellos efectos del amor, y honra a las mujeres que perpetúan nuestra especie. También indica la gran dependencia que los hombres tienen en relación a la Tierra, al Sol y a la Luna, y los efectos de las estaciones en nuestras rutinas.

Para los pueblos agrícolas de antaño, el punto principal de este ciclo mítico es la producción de alimentos por medio de la unión entre el Dios y la Diosa. El alimento, sin el cual todos moriríamos, está íntimamente conectado a las deidades. Los Wiccanos vemos los alimentos como una manifestación de la energía divina.

Así, al observar los Sabbats, nos sintonizamos con la Tierra y con las deidades. Refirmamos nuestras raíces en la Tierra.

Los Wiccanos celebramos los Sabbats y los Esbats porque estos son períodos de poder real y simbólico. Honrarlos de algún modo es parte integral de la Wicca.

Bendiciones!

viernes, 3 de abril de 2009

CELEBRACIONES DE ESBATS

Los Esbats son celebraciones que se hacen en Luna llena con la finalidad de honrar a la Diosa. Antiguamente se hacían en cada fase lunar.

La Luna es un símbolo antiguo de la Diosa y también se considera como una mística fuente de energía. Debido a que la luz está relacionada con el poder y que la fuerza de la Luna tiene efectos comprobados sobre las mareas y sobre los ciclos, tanto de las mujeres como de los animales, los practicantes de Wicca atraemos la energía de la Luna durante los Esbats para aumentar nuestro poder durante las labores mágicas. Un Esbat es un rito que involucra la adoración por la Diosa dentro de una labor mágica.

Para la Wicca, el tiempo de Luna llena es un tiempo de santidad y espiritualidad. Normalmente los rituales ocurren en la noche, cuando se invoca tanto a la Diosa como al Dios, su compañero.

Las fases de la Luna corresponden a cada una de las facetas de la Diosa:

Doncella – Luna Creciente
Madre – Luna Llena
Anciana – Luna Menguante

Las diferentes Lunas llenas de cada mes tienen un nombre simbólico con el cual se les reconoce:

En el Hemisferio Norte las Lunas quedan de la siguiente manera:

Enero – Luna Fría / Luna de Frío
Febrero – Luna Acelerada
Marzo – Luna Tormentosa
Abril – Luna Rosada / Luna de la Semilla
Mayo – Luna Bendita / Luna de la Liebre
Junio – Luna de la Fuerza Solar
Julio – Luna Bendita / Luna del Heno
Agosto – Luna del Maíz / Luna del Vino
Septiembre – Luna de la Cosecha / Luna de la Caída de las Hojas
Octubre – Luna del Cazador
Noviembre – Luna de Luto / Luna Helada
Diciembre – Luna de las Noches Largas

En el Hemisferio Sur las Lunas son:

Enero – Luna Bendita / Luna del Heno
Febrero – Luna del Maíz / Luna del Vino
Marzo – Luna del Maíz / Luna del Vino
Abril – Luna de la Cosecha / Luna de la Caída de las Hojas
Mayo – Luna del Cazador
Junio – Luna de Luto / Luna Helada
Julio – Luna de las Noches Largas
Agosto – Luna Fría / Luna de Frío
Septiembre – Luna Acelerada
Octubre – Luna Tormentosa
Noviembre – Luna Rosada / Luna de la Semilla
Diciembre – Luna Bendita / Luna de la Liebre

La 13ª Luna llena en el año recibe el nombre de Luna Azul y se celebra cuando hay dos Lunas llenas en un mismo mes, siendo esta la segunda.

Bendiciones!

miércoles, 1 de abril de 2009

CELEBRACIONES WICCANS

Todas las religiones tienen calendarios sagrados que contienen fechas asociadas con divinidades, y los practicantes de Wicca no somos la excepción.

Las celebraciones Wiccans, tienen su origen en el pasado, cuando las personas vivían con la naturaleza. Para ellos, el pasar de las estaciones y los ciclos de la luna tenían un profundo impacto en ceremonias religiosas.

Los Wiccanos, herederos de las religiones precristianas de Europa, aún celebramos la Luna llena y observamos los cambios de las estaciones. Estas celebraciones son días de poder. El calendario religioso Wiccano posee 21 rituales religiosos en el año: 13 celebraciones de Luna llena, también llamadas Esbats y 8 festividades solares, conocidas como Sabbats. Cuatro de estas noches de celebración son determinados por los solsticios y equinoccios, el inicio astronómico de las estaciones. Los otros cuatro rituales se basan en antiguos festivales folclóricos.

Los rituales estructuran y ordenan el año Wiccano, además de recordarnos y hacernos partícipes del infinito ciclo que perdurará aun después de que partamos.

Los Wiccanos sabios celebran estas fechas porque sabe que son períodos de poder real y simbólico. Honrar estos días de algún modo es parte integral de la Wicca.

Bendiciones!

viernes, 27 de marzo de 2009

GENBU: GUARDIAN DEL NORTE

Genbu es la palabra japonesa que se utiliza para referirse a uno de los cuatro monstruos divinos que indican los puntos cardinales.

Genbu tiene la apariencia de una tortuga y una serpiente. Representa al norte y simboliza el elemento tierra.

El origen de Genbu proviene de uno de los cuatro símbolos de las constelaciones chinas.

Los chinos lo llaman Tortuga negra o tortuga del norte. Además de representar al norte, también hace referencia a la estación del invierno.

En la China antigua, la tortuga y la serpiente , eran visualizadas como criaturas espirituales que simbolizaban longevidad.

Durante la dinastía Han, la gente, con frecuencia, usaban pendientes de jade con la forma de tortugas.

Debido a la gran influencia de la china antigua, en Japón, los títulos honorables, con frecuencia, se referían a imágenes de tortugas.

Luego hubo una leyenda, la cual decía que las tortugas de sexo femenino eran incapaces de unirse a tortugas masculinas, pero solamente lo hacían con serpientes machos. Esto produjo el enojo de las tortugas masculinas y ellas mantenían la distancia, orinando a su alrededor para que no volvieran a acercarse. Desde entonces, aquellos hombres cuyas esposas estaban teniendo amores extramatrimoniales con frecuencia se referían hacia ellas como "tortugas" y la gente, por lo tanto, dejó de usar a la tortuga como símbolo de fortuna.

Bendiciones!

BYAKKO: GUARDIAN DEL OESTE

Byakko es una palabra japonesa que significa luz blanca.

En la mitología japonesa se refiere a uno de los cuatros monstruos divinos que representan a los puntos cardinales.

Byakko tiene la apariencia de un tigre blanco haciendo referencia al oeste y simboliza, también, el elemento aire.

El origen de Byakko en Japón, se ve influenciado por la mitología china, al igual que las otras tres criaturas divinas. Los chinos llaman a Byakko con el nombre de tigre blanco y constituye uno de los cuatro símbolos de las constelaciones chinas.

Además de representar al oeste, también es símbolo de la estación del otoño.

Durante la dinastía Han la gente creía que el tigre era el rey de las bestias.

La leyenda dice que cuando un tigre alcanza los quinientos años de edad, su cola se torna blanca. De esta manera, el tigre blanco, se convirtió en una clase de criatura mitológica.

Se dice que el tigre blanco solo aparecía, ocasionalmente, si el emperador legislaba con absoluta virtud o si había paz en el mundo.

Debido a que el color blanco de los cinco elementos chinos también representa al oeste, el tigre blanco se convirtió, a su vez, en uno de los guardianes mitológicos del oeste.

Bendiciones!

SUZAKU: GUARDIAN DEL SUR

Suzaku es la palabra japonesa que se utiliza para designar a uno de los cuatro monstruos divinos de la mitología japonesa, representativos de los puntos cardinales.

Suzaku representa el sur y su apariencia es la de un Fenix Bermellón, que a su vez representa el elemento fuego.
Suzaku forma parte de uno de los cuatro símbolos de las constelaciones chinas. Los chinos lo llaman ave bermellón.

Además de representar al sur, también simboliza a la estación del verano.

Bendiciones!

SEIRYU: GUARDIAN DEL ESTE

Seiryū es el nombre japonés que se le da a un dragón de color azul, en la mitología japonesa, que forma parte de los cuatro monstruos divinos.

Es representante de uno de los puntos cardinales, el este. Simboliza, también, el elemento agua.
Su origen proviene de uno de los cuatro símbolos de las constelaciones chinas. Los chinos llaman a Seiryū, el dragón azur o dragón azur del este.

Además de representar al este, los chinos lo relacionan con la estación de la primavera. No se le debe confundir con el dragón amarillo que está asociado al emperador de China.
En Japón, el dragón azul es uno de los cuatro espíritus guardianes de las ciudades y se dice que protege la ciudad de Kyoto sobre el este.
El oeste es protegido por Byakko, el norte por Genbu y el sur por Suzaku.

En Kyoto hay templos dedicados a cada uno de los espíritus guardianes. El templo de Kiyomizu representa al dragón azul. Antes de entrar al templo hay una estatua del dragón, la cual se dice que hay que beber a medianoche desde la fuente que hay dentro del complejo del templo. Luego se reúnen en ceremonia para adorar al dragón del este.

En 1983, la tumba de Kitora fue hallada en la aldea de Asuka. Los cuatro guardianes fueron pintados en las paredes en sus correspondientes direcciones junto a un sistema de constelaciones en el techo. Éste es uno de los únicos grabados de los cuatro guardianes.

Bendiciones!

LOS ATALAYAS

Atalaya es un concepto común para la mayoría de las tradiciones Wiccan, sin embargo son vistos de manera diferente por los varios sistemas dentro de la religión.

Vamos a considerar en este estudio la más antigua forma de los Atalayas, que data desde los antiguos cultos estelares, así como el moderno concepto de los Atalayas como Regentes de los Elementos, como son conocidos y utilizados en varios sistemas Wiccan de hoy día.

Entre las Brujas del sur de Europa, los Atalayas son llamados "Grigori", especialmente por los Tenarras que son las brujas de Italia, conocidas también como "Brujas Estelares". La tradición Tenarra ha guardado y preservado los misterios estelares y es a través de sus enseñanzas que podemos entender en un sentido superior quiénes son los Atalayas.

El hecho de que los antiguos misterios estelares fueron preservados en Italia, es evidente en los escritos de Américo Vespucio. El describió detalladamente la constelación de la Cruz del Sur y mencionó que es visible desde la Mesopotamia. Su descripción fue escrita mucho antes de que cualquier navegante haya navegado al sur lo suficiente para verla por completo. Y fue escrita mucho antes de que cualquier persona del viejo mundo haya sabido que la constelación era enteramente visible desde Mesopotamia.

En la brujería de Italia, los Atalayas se atribuyen a un antiguo mito de la tradición Strega, en el que encontramos lo siguiente: "Entonces Diana fue a los padres del Comienzo, a las Madres, los Espíritus que son antes del primer espíritu..." Estos Espíritus son los Grigori, también conocidos en algunas tradiciones como los Ancestros.

Los Atalayas son una antigua raza que evolucionó más allá de la necesidad de forma física. En las enseñanzas de los Misterios, los Atalayas una vez vivieron en la tierra y bien podrían ser los orígenes de varias leyendas como Atlantis y Lemuria.

En algunas leyendas dicen que los Atalayas vinieron originariamente de las estrellas y puede ser que hayan tenido una conexión con los antiguos egipcios. En las enseñanzas de los Misterios de Egipto, una de las contraseñas para ingresar al templo era: " A pesar que soy hijo de la tierra, mi raza es de las estrellas.”

En los primitivos cultos estelares de Mesopotamia había cuatro Estrellas Reales (conocidas también como Señores), que eran llamadas Atalayas. Cada una de las estrellas regía uno de los cuatro puntos cardinales. Este sistema en particular data del año 3.000 a.C.

La Estrella Aldebarán, marcando el Equinoccio de Primavera, era el Atalaya del Este. Régulus, marcando el Solsticio de Verano, era el Atalaya del Sur. Antares, marcando el Equinoccio de Otoño, era el Atalaya del Oeste. Fomalhaut marcando el Solsticio de Invierno, era el Atalaya del Norte.

Como símbolo de alabanza, eran construidas torres con los símbolos de los Atalayas. Estos símbolos eran puestos en las torres con el propósito de evocación. Las torres eran llamadas Ziggurats (montañas cósmicas) y dicen que tenían 270 pies de altura. Servían en parte como observatorios y eran construidas con 7 terrazas, representando los planetas conocidos hasta ese entonces. Durante los "Ritos de Invocación" los símbolos de los Atalayas eran trazados con antorchas o con la Vara Ceremonial, y sus Nombres Secretos eran invocados.

En la Mitología Estelar, los Atalayas eran dioses que guardaban los cielos y la tierra. Su naturaleza, así como su rango fueron alterados por los sucesivos cultos Lunar y Solar que reemplazaron al culto Estelar.

Eventualmente los Griegos redujeron a los Atalayas como Dioses de los Cuatro Vientos, y los Cristianos los redujeron a Principados del Aire. La conexión con las estrellas es vagamente recordada en la concepción cristiana de los ángeles, a pesar de ser llamados Luceros del Cielo en la Biblia.

Los Kabalistas los organizaron en Arcángeles, lo cual deriva del antiguo concepto hebreo de una orden de ángeles conocida como atalayas. De acuerdo con esta creencia los Atalayas eran gobernados por cuatro Gran Atalayas conocidos como Miguel, Gabriel, Raphael y Auriel. Los hebreos sin duda "prestaron" esta creencia de sus vecinos quienes practicaban el Culto Estelar y Lunar por naturaleza. La religión hebrea era altamente ecléctica en naturaleza.

En muchas tradiciones Wicca, estos Ancestros son guardianes de los planos astrales, protectores del círculo de ritual, y testigos de los círculos, títulos que se han mantenido por mucho tiempo. Cada uno guarda uno de los Cuatro Cuartos del círculo; que son los portales del círculo. En la antigüedad las torres eran lugares de protección para las ciudades, y los atalayas eran los encargados de protegerlas, formando un ejército grande para este fin.

Originalmente los Atalayas eran Dioses menores, encargados de guardar los cielos y la tierra. Entre las brujas de Italia; eran los guardianes de las entradas al Reino de Asteris, que es el hogar de los Dioses, en la tradición Strega. En la Wicca moderna, los Atalayas son concebidos como “Regentes del Reino de los Elementos”, conocidos como Señores de las Atalayas. La antigua tradición Wicca, los concebían como Dioses antiguos, llamándolos los Ancestros, quienes guardan el portal al Otro Mundo.

Fuera de la tradición Wicca, los Atalayas son más bien relacionados con la religión Judeo/Cristiana, bajo el concepto de Angel Guardián. En el Antiguo Testamento (Daniel 4:13-17) se hace una referencia al "Irin", o Atalayas, que parecen ser una orden de ángeles (en la antigua tradición hebrea, Irin era una orden de ángeles superior, que se sentaban en el Supremo Consejo del Juicio de la Corte Celestial). En los Libros Apócrifos, de Enoch y Fubilees, los Atalayas son mencionados como ángeles caídos, que fueron enviados a la tierra originalmente para enseñar al hombre la ley y la justicia. En el "Libro Secreto de Enoch", los Atalayas, llamados de la misma manera en el libro, son ángeles rebeldes que siguieron a Sataniel en la guerra celestial.

Gustav Davidson, en su Diccionario de Angeles, describe a los atalayas como una orden de ángeles, conocida con el nombre de Guardianes. En la tradición Rabínica y Kabalística, los "buenos" Atalayas viven en el Quinto Cielo, y los "malos" en el Tercer Cielo. Los del quinto son gobernados por Gabriel, Miguel, Raphael y Auriel. En el "Libro Apócrifo del Génesis" dice que Noé es hijo de un Atalaya que durmió con su madre Bat-Enosh.

En el Diccionario de Angeles, los Atalayas son listados como los ángeles caídos que instruyeron a la humanidad en las artes antiguas. La más común asociación encontrada en varios textos de magia medieval con relación a los Atalayas es:

Araquiel: enseñó las señales de la tierra
Armaros: enseñó el propósito de los hechizos
Azazel: enseñó las artes de la cosmética
Barquel: enseñó astrología
Ezequeel: enseñó el conocimiento de las nubes
Gadreel: enseñó contracción de armas de guerra
Kokabeel: enseñó el misterio de las estrellas
Penemue: enseñó la escritura
Sariel: enseñó el conocimiento de la Luna
Semjaza: enseñó el encantamiento con hierbas
Shamshiel: enseñó las señales del Sol.

Esta segunda parte en el comienzo, sigue con la comparación de los Atalayas con los ángeles, para lo que recomiendo a los que no tienen un conocimiento de teología cristiana, se hagan con una Biblia y lean los pasajes citados, luego pasa a la explicación de los Elementales y los Atalayas y concluye con la explicación detallada del trabajo de los Atalayas en el círculo.

Son estos mismos ángeles a quienes se refiere el libro del Génesis. De acuerdo con la mitología Cristiana, sus "pecados" llenaron la tierra de violencia y el mundo fue destruido por culpa de su intervención. Esto por supuesto, es la creencia bíblica que tiene poco que ver con la Mitología Wiccan. Richard Cavendish, en su libro "Los poderes del Mal", hace referencia a que los posibles gigantes mencionados en Génesis 6:4, son los Gigantes o Titanes de la mitología Griega. El además, describe los Atalayas como ángeles caídos que los magos invocan en Magia Ceremonial. Cavendish, hace referencia a que los Atalayas eran llamados así por ser estrellas, los "ojos de la noche".

San Pablo, en el nuevo testamento, llama a los ángeles caídos, "principados": "...porque no tenemos lucha contra sangre ni carne, sino contra principados...... que habitan en lugares celestiales"; además de ser Pablo mismo quien llama a Satanás "Príncipe de los poderes del aire" conectando así mismo a Satán (quien es llamado estrella en (Isaías 14:12-14) con los seres etéreos, quienes fueron conocidos posteriormente como demonios y principados del aire.

Este tema fue luego desarrollado por el teólogo Francés del siglo XVI llamado Sinistrari, quien habla acerca de seres que están entre los hombres y los ángeles. Él los llama demonios y los asoció con los Elementos de la naturaleza, Aire, Agua, Tierra, Fuego. Esto sin embargo, no era un concepto nuevo ya que era enseñado por sectas gnósticas mucho tiempo antes en los primeros días de la Cristiandad. Clemente de Alejandría, influenciado por la cosmología Helénica, atribuyó el movimiento de las estrellas y el control de los cuatro elementos a los seres angelicales.

Sinistrari atribuyó cuerpos de fuego, agua, tierra y aire a estos seres, y concluyó que fueron creados por el fuego y el aire. El Cardenal Newman, escribiendo a mediados del año 1.800; propuso que existieron ciertos ángeles que no fueron ni buenos ni malos, sino "parcialmente caídos" de los cielos. Esto parece apoyar el texto de Davidson que ubica a los Atalayas en dos diferentes cielos.

Muchas tradiciones Wicca modernas ven a los Atalayas como Regentes de los Elementos, Señores de los Cuatro Elementos de la creación: Tierra, Aire, Fuego y Agua.

Estos elementos reciben sus poderes de criaturas conocidas como Elementales. Dentro del elemento de la tierra viven los Gnomos; en el aire las Sylphides (o Sílfides); en el fuego la Salamandra, y en el agua la Ondina. Estas Razas Elementales tienen su propio Regente; por ejemplo, el de la tierra es Gob, el aire es Paralda, el fuego es Djin, y el agua es Necksa. En algunas tradiciones Wicca, como los alexandrian, nombres de antiguos dioses romanos son atribuidos a los dioses de los cuatro vientos: Boreas, Eurus, Notus y Zephirus.

En parte, el moderno uso de elementales asociados con los Atalayas, deriva del trabajo del Dr. John Dee y su investigación sobre Magia Enochian. En ella, se hace un gran énfasis en los Cuartos Elementales y los Atalayas. Algunas personas creyeron que Gerald Gardner introdujo esta creencia en la Wicca, luego de su contacto con Aliester Crowley. Crowley estaba más involucrado en sistemas y rituales de magia que incorporaban enseñanzas Enochian y egipcias. De todas maneras, la presencia de estas creencias en la antigua religión data de la más antigua Teología de la Magia.

En la enseñanza de los Misterios de la Wicca, aparecen dos portales en el círculo del ritual: El portal de los Atalayas y el de los Elementales. En el diagrama siguiente, van a ver dos círculos, uno dentro del otro. El corredor en el medio es conocido con el nombre de "Mundo entre los Mundos". Desde una perspectiva metafísica, esta dimensión debe existir para que la energía mágico/ritual viaje entre los mundos. Es aquí donde los portales de los Elementales son utilizados, ya que representan las puertas de acceso al Plano de las Fuerzas (Plano Elemental o de los Elementos), que existe entre la dimensión Física y la Astral.

Seguido al portal de los Elementales, al otro lado del corredor, está el portal de los Atalayas. Mientras los regentes Elementales guardan el acceso entre este mundo y el de las fuerzas, los Atalayas los puntos directos de acceso al plano Astral. Es allí donde los aspectos de Magia Elemental (Baja Magia) y Magia Astral (Alta Magia) entran en juego. La Baja magia es simple o básica y Alta magia es más ritualizada. Esencialmente es la diferencia entre Shamanismo y Magia Ceremonial.

Hoy en día existe una gran confusión en cuanto a los Atalayas. Algunos los ven como Regentes de los Elementos, semidioses, Guardianes, Maestros Espirituales, o Inteligencia Planetaria. Todos estos conceptos son aspectos de los Atalayas. Los Atalayas son también asociados con los Angeles judeocristianos, pero esa asociación está hoy día tan distorsionada que lo único que logra es crear más nebulosa sobre este tema.

Para entender realmente a los Atalayas, necesitamos entender su función dentro de la Wicca como religión. Nuestro primer encuentro con estas entidades usualmente ocurre en la invocación del círculo en el cual practicamos los ritos. Los Atalayas son llamados a proteger el círculo y presenciar el rito (en su función de testigos).

Proteger el círculo se explica por sí solo pero, por qué el rito necesita testigos?

Como respuesta a esta pregunta consideremos la relación que existe entre un Wiccan y los Atalayas. Cuando uno es iniciado primeramente, es llevado delante de los cuatro puntos o cuartos, donde los Atalayas han sido convocados. El iniciado es presentado ante el Atalaya y su nombre Mágico es revelado. Este es el primer pase en la unión que debe haber entre el iniciado y los Atalayas. Desde ese momento el iniciado es "Guardado" y asistido. Este lazo también sirve como salvaguarda, ya que cada rito realizado por un Wiccan, es guardado y anotado por los Atalayas.

Los Atalayas guardan los portales al Reino Astral, y permiten al acto mágico transformarse en sustancia astral, o deshacer la carga mágica. Es por eso que ciertos símbolos y fórmulas son realizados en la invocación, de manera de anunciar que es un entrenado practicante (es decir, uno que juró no dar mal uso a las artes mágicas) el que está celebrando el ritual. Existe un eslabón bien definido entre los poderes de un Wiccan y su armonía con los Atalayas.

En la tradición Wicca, son los Atalayas quienes asisten en el crecimiento espiritual y quienes escoltan al otro reino después de la muerte física. Nada puede esconderse de los Atalayas y al final de todo, el Wiccan los conocerá como "Los Temerosos Señores del Espacio Exterior" o los "Los Poderosos Guardianes", esto no es una situación a ser vista como que "ellos nos castigarán si no somos buenos", sino como que el Karma será retribuido correctamente.

Entre los Neo-Paganos, existe la tendencia de erradicar el concepto del "bien" y "mal" y ver las cosas simplemente como "causa y efecto". Esta nueva enseñanza nació del rechazo a las enseñanzas judeocristianas sobre Satán y el Infierno. Sin embargo, una basta mayoría de las religiones antiguas personificaba típicamente al mal en sus mitos; es realmente un concepto PRE-JUDEOCRISTIANO. Muchos Neo-paganos ven al Karma simplemente como una energía de Acción y Reacción y erradicaron el concepto de "Divina Intervención", así como el papel de los Atalayas como "SEÑORES DEL KARMA".

Los Farrar, en su libro "The Witches' Way" quizás explican mejor el papel de los Atalayas como Señores del Karma:

"Hemos hablado de Karma como un proceso casi impersonal puestos en marcha por las inexorables leyes de causa y efecto. Y ese es su básico principio de acción.

Pero eso no significa que no hay intervención o que los llamados Señores del Karma son meros observadores. Altas entidades de varias clases existen y funcionan en planos no materiales, intermediando entre la humanidad y la Ultima Fuerza Creativa, como haya sido reconocida por varias religiones."

Como vimos anteriormente, los Atalayas eran relacionados con ciertas estrellas que marcaban los Solsticios y Equinoccios, siendo las esquinas del año, si así se los quiere llamar. En una mayor escala, los Atalayas supervisaban las "Estaciones" de los Cielos. Es importante recordar que los Atalayas son Seres Estelares, no Lunares. Su asociación con el Culto Lunar y no el Solar, es obvia en una mundana escala. Las estrellas son asociadas con la noche ( así como la Luna) ya que comparten el cielo juntas. El Sol aparece sólo en el cielo (la mayoría de las veces). El culto Lunar y el Estelar son más antiguos que el Solar, que fue luego adoptando y adaptando las profundas enseñanzas de los cultos previos.

Antiguas tradiciones revelan que los Atalayas una vez tuvieron cuerpos de materia física, pero evolucionaron más allá de la necesidad de cuerpo físico, mucho antes del nacimiento de la humanidad. Se convirtieron en Seres de Luz y ésta fue primeramente el principal paralelo entre los Atalayas y los Angeles. Aún así, estos Seres de Luz son relacionados con las estrellas antes de su evolución, ya que las leyendas dicen que ellos vinieron de las estrellas. En los antiguos Cultos Estelares esta asociación era tan fuerte que los Atalayas eran considerados estrellas que bajaron a la Tierra.

Desde su original adoración como semidioses, los Atalayas han sido honrados como la raza espiritual que vigila al mundo. Vimos también lo que dijeron los estudiosos de ellos. Hoy en día los conocemos como Guardianes de los Portales, que conectan las entradas y salidas al mundo y que conecta al plano físico.

También los conocemos como Guardianes de la Antigua Sabiduría y Guardianes de las Artes.

Bendiciones!

miércoles, 25 de marzo de 2009

ATRIBUTOS ELEMENTALES

Tierra:
Fertilidad, embarazo, prosperidad, conexión con la tierra, estabilización, niños, dinero, siembra, crecimiento, el hogar, cosecha, animales domésticos, ganado, serpientes, animales de madriguera, objetos enterrados, danza, muchas piedras, magia de las imágenes y tamborileo.

Agua:
Alumbramiento, embarazo, limpieza, transformación interior, esfuerzos psíquicos, adivinación, purificación, las emociones, amor romántico, manifestaciones del espíritu, muerte, renacimiento y exploraciones de vidas pasadas.

Fuego:
Transformación profunda, protección, empleo, asuntos legales, destrucción/construcción, interpretación, pasión, guerra/conflicto, valentía, fuerza/vigor, sexo, magia sexual, resistencia, lujuria, limpieza y exorcismo/expulsión.

Aire:
Intelecto, estudio, escritura, los ancianos, viaje astral, comunicación, música, sonido, variabilidad, magia de la meteorología y generación de poder.
Bendiciones!

EQUILIBRIO ENTRE LOS 4 ELEMENTOS

Para mantener el equilibrio de los elementos en nuestra vida necesitamos un tiempo para el trabajo (Tierra), un tiempo para el descanso (Agua), un tiempo para la autoexpresión (Fuego) y un tiempo para las relaciones sociales (Aire).

Si el elemento débil es la Tierra hay que fortalecer la resistencia y la determinación. Hay que desperezarse y actuar con más disciplina.

Si el débil es el Agua conviene relajarse y alimentarse adecuadamente.

Si el elemento débil es el Fuego habría que ser más expresivo y dedicarnos a cosas que realmente nos hacen sentir bien.

Si el Aire es el elemento débil es necesario buscar un cambio de amistades, o bien buscar situaciones nuevas que nos permitan conocer personas que favorezcan nuestra evolución personal.

Para saber cuál es el elemento débil en nuestra vida lo que hay que hacer es definir cuáles son las áreas donde experimentamos más tensión. Puede ser en el trabajo (Tierra), en el hogar (Agua), en nuestra autoexpresión (Fuego) y en las relaciones (Aire). El elemento con más áreas "problemáticas" es el que es más débil.
Otro método para fortalecer los elementos a través de la alimentación:

Fortalecer Tierra: Comer raíces vegetales, sobre todo guisadas.
Fortalecer Agua: Tomar infusión de melisa.
Fortalecer Aire: Tomar infusión de menta.
Fortalecer Fuego: Tomar infusión de diente de león.

Bendiciones!

EL QUINTO ELEMENTO: ESPIRITU

Al cohesionarse los cuatro elementos en un solo centro o círculo dan origen a un quinto elemento que es el Espíritu.
El Espíritu es un subconstituyente de cada uno de los otros cuatro elementos. Cuando estos cuatro elementos confluyen dan origen al Espíritu.
El quinto elemento está en y se compone de Fuego, Tierra, Aire y Agua y también es llamado Esencia, Eter o Akasha.
Esta unidad de los elementos en espíritu nos permite utilizarlos para atraer los poderes de los mundos invisibles hacia nuestro mundo físico.
El Akasha está presente en todo lo existente, puesto que toda la creación, incluyendo al hombre, se conforma de espíritu.
Por medio de su Espíritu, el hombre logra una unidad en los cuatro elementos, que al estar en conjunto, forman el círculo completo de la magia, que simboliza nuestra posición circular en un continuo movimiento de la eternidad y la totalidad.
El Espíritu o Divinidad es la fuente de energía que llena de vida todo a nuestro alrededor.
Es nuestra compañía incondicional en momentos de soledad y nos regala grandes bendiciones, manifestadas en pequeños y sencillos detalles.

Se puede representar con el color blanco.

Es quien rige nuestros corazones y nos permite ir, progresar, andar.
Bendiciones!

ELEMENTO: AGUA

ESTACION: Otoño.
PUNTO CARDINAL: Oeste.
ELEMENTALES: Ninfas, ondinas, sirenas y tritones, que moran en el mar, lagos, arroyos, manantiales y las hadas y ninfas de lagos, estanques y arroyos.
REY: Niksa o Necksa.
ESPIRITUS: Ondinas, sirenas, ninfas, nereidas, náyades y duendes del agua, hermosos seres encargados de las fuerzas del balance. Las Nereidas gobiernan los mares, mientras que las Ondinas, que los griegos llamaban Náyades, se encuentran en los lagos. Tienen un predominio de color azul y una energía receptiva. Su apariencia es variable, de acuerdo a su hábitat.
ES ATRAIDO POR: Agua, lociones, soluciones, colonias, perfumes.
COLOR: Azul y gris.
HERRAMIENTAS MAGICAS: Caldero, copa, cáliz, espejos.
SIMBOLOS: Mar, océanos, lagos, ríos, pozos, manantiales, estanques, lluvia, niebla, bruma.
HORARIO: Puesta del sol.
VIRTUD: Estabilidad.
TRABAJO RITUAL: Plantas, curación, emociones, gusto, olfato, absorción, comunión con lo espiritual, salud, purificación, el inconsciente, amor, placer, amistad, matrimonio, fertilidad, felicidad, sueño, descanso, tranquilidad, sueños, lo psíquico.

Es la región de los Reinos del Sol poniente. Es el elemento que nos guía a través de su fluir para descubrir los misterios que se esconden detrás de la realidad.

Se trata del elemento líquido de mezcla, de argamasa, de comunión y de disolución. Y es que en toda disolución o descomposición física o moral se suele emplear el término “diluir”.

El Agua va asociada a la feminidad, receptividad, apertura, océano y origen de toda vida.

En las Torres del Oeste es donde moran las fuerzas de la estabilidad.

El elemento Agua es el elemento de los sentimientos, las emociones el amor, los sueños, el inconsciente y el poder de la intuición.

Nos habla del corazón mismo del ser humano, de los deseos y temores ocultos en el fondo del lago.

Trabajar con el Agua es atreverse a sumergirse y descubrir lo que hay en el fondo de nuestro corazón. Es dejarnos llevar por la intuición y percibir los sutiles cambios de la naturaleza.

El elemento Agua está relacionado con la inspiración espiritual, con la meditación, los estados de trance y la imaginación creativa.

La literatura, los cuentos y la pintura nos ayudan a entrar en contacto con el elemento Agua, percibiendo la realidad de diferentes maneras.

Cuando despertamos a los seres elementales de las aguas en nuestro interior estamos creando un lago mágico al cual acudir a pedir deseos, hacer consultas, pedir orientación mágica y espiritual, enfrentar a los monstruos que duermen bajo el agua y observar nuestro reflejo.

El elemento Agua, además, se lleva todo lo que sobra, lo que no necesitamos, pero debemos de tener cuidado de no desperdiciar lo que tenemos y dejar que el agua se lo lleve.

El Agua sacia nuestra sed, y nos limpia también. Sin embargo el Agua, puede arrastrarnos en una vorágine y causar confusión.

El elemento Agua está caracterizado por el amor y las curaciones.

Bendiciones!

ELEMENTO: FUEGO

ESTACION: Verano.
PUNTO CARDINAL: Sur.
ELEMENTALES: Salamandras, dragones, gennies, que son la conciencia de las llamas.
REY: Djin.
ESPIRITUS: Salamandras, Farralis y Ra-Arus, que se presentan como salamandras y dragones, dando la imagen de que todo es posible con coraje e imaginación; su energía es proyectiva; son quienes dominan el elemento y sin quienes no se podría encender un Fuego.
ES ATRAIDO POR: Velas y lámparas, incienso y Fuego.
COLOR: Rojo y blanco.
HERRAMIENTAS MAGICAS: Athame, dagas, lámparas y velas, incensarios, hierbas quemadas, sahumerios, Fuego, carbones o pedidos sobre papel.
SIMBOLOS: Relámpago, volcanes, arco iris, sol, estrellas y rayos de luz.
HORARIO: Medio día.
VIRTUD: Transmutación, coraje, amor.
TRABAJO RITUAL: Libertad, cambio, visión, percepción, iluminación, aprendizaje, amor, voluntad, pasión, sexualidad, energía, autoridad, curación, destrucción, purificación.

Es la región de los reinos del sol del medio día que mantiene caliente al planeta tierra y a sus habitantes y nos empuja a llevar a cabo todas nuestras metas.

El Fuego es la energía en acción que nos motiva a levantarnos cada mañana y comenzar a trabajar. El Fuego interior nos impulsa a buscar nuevos caminos, a enfrentar nuevos retos y correr riesgos.

Es la emergía que transforma lo sólido en líquido y lo líquido en gaseoso. Se trata de un elemento de transmutación.

Es el Sol, calor y luz, que se identifica en todas las religiones como Padre Creador del Universo. Se trata de la llama sagrada de Persia y Roma; el fulminante Dios Zeus de Grecia; la Zarza Ardiente de Moisés; los Dioses Solares de Egipto, de la América Precolombina y de la India.

Cuando la acción del hombre sobre el mundo se intensifica, mediante la exaltación, cólera o ira, esta experimenta accesos de calor, llegando incluso a la fiebre.

El Fuego destruye y recrea sin parar. Se trata también de la “Luz de la Vanidad”, que revela e impulsa a nuevos horizontes y proyectos, suscitando una nueva dimensión en el ansia creativa.

En las Torres del Sur moran las fuerzas de la transmutación. El Fuego es la voluntad y la templanza.

Entre sus virtudes se encuentra el desarrollo de la creatividad y la fuerza que necesitamos para desenvolvernos en la vida.

La luz intensa de su ferviente flama nos hace amar apasionadamente todos los regalos que nos brinda la vida. El elemento Fuego nos trae la fuerza, la valentía, el coraje y la pasión por la vida.

El trabajar con el Fuego nos hace sentir vigorosos, entusiastas, optimistas y creativos.

La danza activa al elemento Fuego, nos conecta con la alegría de vivir y con la fuerza interna.

El Fuego puede convertirse en una experiencia avasalladora, arrebatada y desenfrenada, algunas veces incontrolable.

La naturaleza inesperada del Fuego nos impulsa a guiarnos por nuestros instintos, a actuar sin pensar y lanzarnos a la aventura sin medir las consecuencias.

Cuando despertamos a los seres elementales del Fuego en nuestro interior estamos creando un Fuego sagrado que nos calienta, reconforta y reanima a continuar nuestras jornadas aun cuando estamos exhaustos.

El Fuego interior se convierte en una antorcha que nos guía y nos llena de valor y coraje cuando nos sentimos temerosos y confundidos.

El elemento Fuego está caracterizado por la creación y la destrucción.

Bendiciones!

ELEMENTO: AIRE

ESTACION: Primavera.
PUNTO CARDINAL: Este.
ELEMENTALES: Sílfides, Céfiros, Hadas y demás espíritus del aire que habitan el mundo de los árboles, las flores, los vientos, las brisas y las montañas.
REY: Paralda.
ESPIRITUS: Sílfides y mariposas.
ES ATRAIDO POR: Aceites e inciensos.
COLOR: Amarillo y rojo.
HERRAMIENTAS MAGICAS: Varita, inciensos, visualización creativa.
SIMBOLOS: Cielo, viento, brisas, nubes, aliento, vibraciones, aves, mariposas, plantas, hierbas, flores y árboles.
HORARIO: Amanecer y salida del sol.
VIRTUD: Sabiduría, inteligencia y entendimiento.
TRABAJO RITUAL: Conocimiento, inspiración, escucha, armonía, conocimiento de las hierbas, crecimiento de las plantas, intelecto, pensamiento, ideas, viajes, libertad, revelación de la verdad, encontrar cosas perdidas, justicia, movimiento, habilidades psíquicas, estudio.

Es la región de los reinos del sol naciente, de los reinos de la mente y del conocimiento.

Por ser el elemento más ligero, ell fluir del Aire se lleva con él la negatividad de nuestro pensamiento, surgiendo nuevas ideas, agilizándose el pensamiento y emprendiendo nuevos caminos.

En las Torres del Este moran las fuerzas de la sabiduría

El Aire controla los vientos, ayuda a los pájaros y mariposas en sus migraciones y a las flores en su polinización.

Su apariencia transparente, totalizada de un amarillo claro, se hace presente en el aroma de la hierba mojada que presagia la lluvia.

Su vehículo son los vientos, las fragancias y las notas musicales. Evoca en nosotros recuerdos ancestrales y nos lleva a encontrar nuevas realidades. Todo lo que existe tuvo que ser pensado primero para cobrar vida posteriormente en el plano físico., mediante la inspiración del Aire.

Los grandes descubrimientos, los inventos y las creaciones musicales son inspirados por el elemento Aire.

El elemento Aire es el encargado del pensamiento y de la palabra; nos inspira y aconseja, además agudiza nuestra mente.

El Aire es el elemento de las ideas, la elocuencia, el movimiento dirigido hacia metas claras, la comunicación verbal y escrita.

Cuando despertamos a los seres elementales del aire en nuestro interior, estamos creando un espacio para escuchar y ser escuchados, el Aire es el eco de la cima de una montaña que nos revitaliza e inspira con su aire fresco.

Trabajar con el elemento Aire nos permite aclarar nuestros pensamientos, dejar fluir las ideas y soñar despiertos.

Es el elemento de la ligereza, la flexibilidad, la movilidad, la liberación, el vuelo, el equilibrio y la difusión.

Nos libra de trabas, de opresiones, es el fin de las rutinas; nos da el aliento de la aventura.

También es la anarquía de las tempestades, y es, asimismo, la “Gran Renovación”, difundiendo a la vez crítica y elogio.

Bendiciones!

ELEMENTO: TIERRA

ESTACION: Invierno.
PUNTO CARDINAL: Norte.
ELEMENTALES: Gnomos, Duendes, Enanos, que habitan en el interior de la Tierra y son la consciencia de las piedras preciosas, los minerales y de la Tierra misma. Se encargan de materializar nuestros más profundos deseos.
REY: Ghob o Ghom.
ESPIRITUS: Hadas o Damas verdes y blancas, Duendes, Gnomos, Trolls. Las Hadas o Damas se caracterizan por su bondad y por ser las más antiguas que habitaron el planeta; pueden ser imponentes o pequeñas, pero sus poderes son increíbles y dominan la naturaleza.
ES ATRAIDO POR: Sales y polvos.
COLOR: Verde y negro.
HERRAMIENTAS MAGICAS: Pentagrama, sal, imágenes, piedras, gemas, cristales, árboles y plantas, hierbas, magia de lazos.
SIMBOLOS: Rocas y piedras preciosas, montañas, planicies, campos, suelo, cavernas y minas.
HORARIO: Noche, medianoche.
VIRTUD: Productividad, ya que es de la tierra de donde emana toda la vida.
TRABAJO RITUAL: Riquezas, tesoros, renunciamiento de la voluntad de sí mismo, toque, empatía, incorporación, negocios, prosperidad, empleo, estabilidad, éxito, fertilidad, dinero.

Es la región de los reinos de la existencia y la vida. Es el elemento en que se siemra, que se llena, que se tiene y se posee y que también se absorbe.

Es el elemento más denso, más sólido, más pesado, más macizo y más compacto en el cual predomina la energía receptiva.

Es el cimiento por donde caminamos y sus frutos provienen del interior de nuestra Madre. Las montañas y praderas le dan forma al hermoso cuerpo de la Diosa.

En las Torres del Norte moran las fuerzas de la productividad de la Tierra.

Se encarga de materializar nuestros más profundos deseos.

El elemento Tierra es el último y el primer elemento en el círculo de la energía ya que de la Tierra provenimos y a ella debemos regresar.

Al ser representativo de la Diosa Madre, es el elemento de la nutrición, la seguridad, la protección, la estabilidad y la disciplina.

Es el territorio de arriendo y de caza, medida de la riqueza y del poder del hombre. Es también su casa y madriguera. Es el símbolo de protección y refugio contra las amenazas que vienen del exterior.

Trabajar con Tierra implica tener paciencia para esperar tranquilamente el momento en el que las cosas surjan. Los bosques, las selvas, las playas o los desiertos no se formaron en un día, el crecimiento requiere de tiempo, constancia y perseverancia.

Cuando despertamos a los seres elementales de la Tierra en nuestro interior estamos creando un espacio fértil, pacífico, seguro y nutricio en nuestra alma.

La Tierra es un oasis en medio de la confusión, la rapidez y las exigencias de la vida actual; un lugar al cual poder acudir cada veza que necesitemos un poco de seguridad, alimento y estabilidad.

Bendiciones!

martes, 24 de marzo de 2009

ELEMENTALES Y ATALAYAS

Los Elementales son seres que viven en la naturaleza, cada uno pertenece y está hecho de alguno de los cuatro elementos (aire, agua, fuego y tierra).

Los Elementales tienen las responsabilidad de cuidar a los elementos de la naturaleza.

Tienen un cuerpo visible al humano, sin embargo poseen una enorme capacidad para esconderse y mostrarse sólo si así lo desean.

Los Elementales son los seres que les dan los poderes a los elementos.

Los Atalayas son los “guardianes” de los elementales asociados a cada elemento, de los Planos Astrales, protectores y testigos de los círculos, por lo tanto, son los que permiten o no el paso de los elementales a nuestra realidad.

Cada Atalaya guarda uno de los cuatro cuartos del círculo, ya que son los portales del círculo a los reinos de los Elementos.

Bendiciones!

LOS ELEMENTOS

Los seres humanos han alimentado sus creencias mágicas desde antes del comienzo de la historia. Una de estas creencias predominantes es que ciertos componentes básicos, llamados elementos, residen en el núcleo de toda creación, y que todas las cosas contienen las propiedades de uno o más de esos elementos.

Se cree que cada cosa que existe en la creación tiene un elemento principal que rige o gobierna sus características internas y externas por encima de todos los demás.

Es imprudente considerar a los cuatro elementos en términos puramente físicos; sin embargo, cuando comenzamos a analizar las herramientas tradicionales asociadas a ellos, nos encontramos con cosas que son físicas y parecen ser representativas de los elementos más físicos de cada elemento. Lamentablemente, cuando hablamos de lo metafísico, no tenemos más opción que hablar con metáforas concretas y materiales.

Al conocer las propiedades elementales de cada objeto y saber cuál es el elemento que lo rige, nuestros antepasados descubrieron que podemos conectar con toda la creación en un nivel íntimo, utilizando esa conexión para ganar conocimiento espiritualmente avanzado y manipular las cosas para trabajar a voluntad.

En otras palabras, podemos usar los elementos para hacer magia.

Todos los rituales requieren el uso físico de algún elemento, por lo que es importante conocer las propiedades de cada una de estas fuerzas.

Los reinos elementales son Agua, Tierra, Aire y Fuego. Y puesto que son parte de toda creación, existen en los mundos visible e invisible, aglutinándose en un quinto elemento que conocemos como Akasha o Espíritu, el cual está en y se compone de todos los elementos.

Esta unidad de los elementos en Espíritu nos permite utilizarlos para atraer los poderes de los mundos invisibles hacia nuestro mundo físico.

Los elementos unidos forman el círculo completo de la magia, que simboliza nuestro lugar en la rueda en continuo movimiento de la eternidad y la totalidad. Conocer los elementos nos permite heredar su poder, llegar a ser uno con ellos y obtener sus dones.

Los elementos son, en muchas maneras, el centro del ritualismo Wicca. Generalmente todos los rituales requieren el llamado de estos elementos para invocar su poder y protección.

Los elementos son las fuerzas que llenan de vida a la naturaleza. Son cuadrantes o direcciones del tiempo y el espacio que nos llevan a donde moran los señores de la creación.

Cada Atalaya del universo representa un elemento, y cada elemento posee criaturas que lo moran. Los Atalayas se representan en puntos cardinales y son el Norte, el Este, el Sur y el Oeste.

Cada Atalaya es regido por uno de estos reinos elementales, y estos a su vez rigen una estación del año y están representados con diferentes tipos de espíritus.

El Pentagrama representa la unión de estos elementos para el uso mágico.

El Atalaya Norte responde al elemento de la Tierra, la Madre Sagrada.

El Atalaya del Este responde al elemento del Aire, el gran mantenedor.

El Atalaya del Sur responde al elemento del Fuego, el gran transfigurador.

El Atalaya del Oeste responde al elemento del Agua, el gran mediador.

Una de nuestras prácticas mágicas es invitar a los Atalayas a nuestro círculo de poder. Ellos nos honran con su presencia y nos protegen de cualquier energía negativa que se encuentre en el área. Es muy importante en los rituales agradecerles su presencia y por compartir con nosotros, mientras realizamos el ritual.

Sin la combinación de estas fuerzas, el planeta sería un vacío en la nada.

Sin la Tierra no tendríamos el cimiento por donde trascender libremente y sobre todo, el la fuente dadora de vida de nuestras plantas, árboles y frutos.

Si el Agua no podríamos saciar la sed de nuestros cuerpos y tampoco podríamos desprendernos de nuestras impurezas externas.

Sin el Aire, no tendríamos el aliento de vida que nos permite respirar. Mucho menos podríamos sentir la brisa que refresca nuestra piel.

Sin el Fuego no tendríamos una fuente de calor que nos proteja del frío y a la misma vez, nos sirve como luz para iluminarnos de la oscuridad.

Sin embargo ninguna de estas fuerzas tendría su propio poder sin la bendición derramada por el Espíritu.

Bendiciones!