
Llena el caldero hasta el borde de agua dulce, sin mojar el pabilo de la vela. Respira hondo, medita, limpia tu mente, y enciende la vela. Visualiza la energía del encantamiento, la sospecha que reside en la llama de la vela. Siéntate contemplando la vela tranquilamente, y visualiza la energía que resbala y crece en la llama de la vela (la energía en contra tuya).
Mientras que se consume la vela, su llama se debilitara y se extinguirá, tan pronto como entre en contacto con el agua. Tan pronto como la llama haya sido extinguida por el agua, el encantamiento será cancelado.
Interrumpe tu visualización de la energía del encantamiento; velo como estalla en una nube de polvo, y se vuelve impotente.
Vierte el agua en un agujero en la tierra, en un lago o un río. Entierra la vela y habrás terminado.
Bendiciones!