miércoles, 5 de agosto de 2009

RITUAL PARA PRESERVAR UN AMOR

Este ritual debe realizarse la primera noche de luna llena.

Los materiales que vas a utilizar son lo siguientes:

- 1 Vela Blanca
- 1 Vela Roja
- 1 Vela Azul
- 1 Varilla de incienso de aroma de opio

El tamaño de las velas queda a tu merced si bien, tres velas de pequeño tamaño serían muy adecuadas ya que, así mientras queman, puedes visualizar y potenciar tu petición (obviamente, el tiempo de duración es menor y puedes contemplar cómo baila la llama) hasta que acaben de arder. Sin embargo, puedes usar las que desees.
Cuando la luna esté bien visible, en tu altar o en el lugar que hayas elegido para llevar a cabo el hechizo, enciendes las tres velas dispuestas en forma de triángulo y luego el incienso.
Seguidamente, recitarás la siguiente oración:

"Los Destinos amables han bendecido mi casa.
Los Destinos amables han bendecido mi casa.
Los Destinos amables tienen junto a mí a mi amado/a,
yo doy las gracias con el corazón humilde.
Yo agradezco a la Diosa del Amor mi vida,
yo agradezco a la Diosa del Amor mi amor,
yo agradezco a la Diosa del Amor
sus continuas bendiciones
y humildemente pido que siga
favoreciendo mi felicidad.
¡Qué así sea!"

Dejaremos que las velas ardan y el incienso queme y, después, lentamente recogeremos los utensilios dando gracias.
El agradecimiento puede ser mediante una oración, una canción, un poema, etc.
Y nuestro sencillo ritual ha terminado.

Si les parece, vamos a repasar los principios básicos para llevar a cabo un ritual. Aunque seamos expertos no está de más recordar los pasos más básicos y, por otra parte, es una pequeña guía para los que empiezan.

Ante todo, debemos tener muy claro el motivo por el cual vamos a realizar la magia (y en este caso concreto, la magia con velas). Nuestra mente debe estar focalizada y nuestro deseo debe ser firme.

Trabajamos a nivel consciente para obtener unos resultados a través de nuestro subconsciente. Debemos sumergirnos en un ambiente tranquilo y visualizar el éxito de nuestro trabajo mágico.
El ritual debe ser un acto positivo, con la finalidad de hacer el bien. Los seres humanos somos egoístas porque forma parte de nuestra naturaleza y, por ello, podemos recitar una oración para pedir permiso para hacer nuestro trabajo y aceptar que si la magia no llega a fructificar es porque, a pesar de nuestro empeño, no debía ser así. Asímismo, en esta oración pediremos protección para todos los implicados en dicho acto mágico.

Llevaremos a cabo una planificación muy estudiada de la finalidad, la intención y los instrumentos que necesitamos para hacer el ritual. Cuanto mayor sea la preparación y más nos concentremos en cuidar todos los detalles, más fuerza tendrá el hechizo.

Si nos sintiéramos cansados, estresados o de mal humor no deberíamos llevarlo a cabo. Posponerlo es la mejor opción y, en caso de que fuera un ritual urgente que no pudieramos dejar para otra ocasión, limpiaríamos nuestra mente de todo pensamiento o idea negativa, nos relajaríamos y nos ayudaríamos a conseguir un bienestar mental con el aroma de un incienso, fijar nuestra vista en un vaso lleno de agua, escuchar una música que nos guste, encender una luz muy suave, etc.

En el momento en que realicemos el ritual, nos sentiremos distendidos, entregados y felices.

Posteriormente, daremos las gracias y recogeremos los utensilios. Y recordad que "poder compartido es poder perdido". Mientras un ritual esté en marcha no hablaremos de él para centrar nuestra energía en su buen fin.

Una vez haya pasado un tiempo prudencial y creamos que nuestro ritual ha llegado a buen puerto, podremos compartirlo si conocemos a alguna persona, amigo o familiar que lo precise.

Bendiciones!

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