jueves, 3 de septiembre de 2009

RITUAL DE MAGIA FRÍA: CONGELAR A TU ENEMIGO

El hielo es un elemento muy interesante cuando hablamos de rituales de protección y de defensa. El hielo frena a nuestros enemigos e impide que nos lleguen las malas vibraciones (envidia, celos, malos pensamientos, etc.) que vienen del exterior.Asimismo es una especie de cortafuegos en contrahechizos cuya finalidad es neutralizar conjuros de alguien que desea hacernos daño.

El siguiente hechizo es muy fuerte pero extremadamente sencillo. Sólo debe realizarse cuando se sabe con absoluta certeza quién es la persona que te desea mal, ya que si te equivocas caerán sobre ti los efectos de la Ley de Tres. Es decir, el mal que intentas parar se te volverá en tu contra.

Es un ritual que detiene la acción de tu enemigo totalmente y debe servir de recurso cuando ya se han agotado todas las demás posibilidades.

Coges un papel en blanco y escribes el nombre completo de la persona que te hace sufrir. Si sabes la fecha de nacimiento, el domicilio, el teléfono, cualquier otro dato, lo añades a continuación.

Doblas el papel en forma de abanico y lo colocas en un recipiente que puedes cerrar posteriormente como, por ejemplo, un frasco con tapa. Encima, viertes sal gruesa en cantidad. Dejarás separación para una capa de mostaza en polvo y para otra de pimienta negra en grano.

Añadirás agua hasta arriba y cerraras el bote.

Meterás el recipiente en el congelador y lo dejarás allí el tiempo necesario hasta que veas que va remitiendo y deteniéndose el mal que te han enviado.

Cuando la normalidad vuelva a tu vida, retirarás el frasco y permitirás que se descongele el hielo. Verterás el agua, la sal, la mostaza y la pimienta junto al papel en una bolsa de plástico. La anudarás tres veces y depositarás los restos en el contenedor más lejano a tu casa. Cuando hayas hecho esto no mires atrás y aléjate rápidamente.

Las personas que puedan acercarse al mar, pueden colocarle un pequeño peso a la bolsa y lanzarla desde la orilla de la playa a la profundidad del agua. Ésta es, en realidad, la mejor opción, ya que la sal lo purifica todo.

Es muy importante que te cerciores de que la persona que te atacaba ya no te molesta y que el contencioso se haya resuelto porque, si retiras el recipiente antes de tiempo, el ritual no surtirá efecto y deberás volver a empezar.

Esta Magia es muy poderosa y que sólo debe ser usada cuando ya hayáis agotado todos vuestros recursos.

Antes de llegar a este ritual de congelación, podéis colocar cubitos de hielo en sendos recipientes, a ambos lados de la puerta de entrada (o de las puertas que acceden a vuestro hogar, si tenéis más de una).

Es una manera de advertir a tu enemigo y de deshacer barreras que impidan concretar planes o que la prosperidad llene tu casa. De esta manera, evitas realizar directamente la congelación total de las acciones de la persona que te envía malas vibraciones.

Bendiciones!